Al lector ocasional e interesado, le hablaré de una de las últimas películas que he visto en la pantalla grande y que me parece interesante y muy recomendable de ver: "La grande bellezza" de Paolo Sorrentino, que es, a mi entender, una gran film y de la que sin destripar apenas el argumento me gustaría hablar un poco. Comienzo diciendo que es una película barroca, de contrastes, excesiva y muy bella, difícil de ubicar en un canon, estilo o en un género específico y que es a la vez muy personal y muy "social". Es de esas películas que o te engancha desde el principio, o la odias irremisiblemente. Como puede suponerse, a mí me ocurrió lo primero. No digo que sea una obra de arte excepcional, pero sí hace honor a su título al presentar la Ciudad Eterna con unas imágenes espectaculares y en ocasiones con un gusto y una ambientación sublimes. El
arranque es espectacular con grandes planos-secuencia que recuerdan en algo al de grandes películas de directores como Orson Welles, Federico Fellini,
Robert Altman o Stantley Kubrick. Sorrentino, del que no conozco ni he buscado información, parece haber creado un mundo propio para retratar a la ciudad de Roma través de su personaje protagonista, Jep Gambardella (interpretado por un sublime y para mí desconocido Toni Servillo), un exitoso periodista
bon vivant, culto y mujeriego que acaba de cumplir los 65 años que se mueve en el elitista y a la vez mundano círculo de la "alta sociedad" romana donde hay personajes muy pintorescos y variados, en los que cabe casi de todo: un cardenal aficionado a la gastronomía y a las fiestas, una cuarentona y exuberante
bailarina de striptease, una niña pintora de éxito precoz pero explotada por sus padres, una pareja de nobles decadentes que alquilan identidades o convierten sus palacios en museos para poder sobrevivir y hasta una venerable e inquietante santa que sólo come raíces mientras cura a enfermos y realiza milagros. La sucesión de escenas, la profusión de personajes casi todos muy curiosos y excesivos, los diálogos y situaciones que se presentan, hacen que esta película sea difícil de olvidar para bien o para mal. Con evidentes referencias fellinianas tanto al "glamour" y famoseo de las fiestas romanas de "La Dolce Vita" pero también a referencias biográficas y a veces casi existencialistas de "Otto e mezzo" con un protagonista del film que parece un trasunto o una reencarnación del propio Marcello Mastroniani en ambas películas, sobre todo al
"Marcello Rubini" de "La Dolce Vita" pero con mucha más edad. Por otro lado y más allá del argumento, su puesta en escena, el uso de los espacios y los movimientos de cámara con amplio uso de grúas y planos-secuencia, aparte de frecuentes referencias literarias, históricas y políticas en los a veces incisivos pero casi siempre divertidos diálogos en algunas escenas de las fiestas o comidas del protagonista con su círculo más cercano de amigos, esta película me hace recordar en parte a dos películas del canadiense Denys Arcand como son "
Le Declin de L'Empire Americain" (1986) y "
Les invasions barbares" (2003). Posee un aire de comedia moderna y a la vez decadente que termina teniendo un poso de gran pesimismo y melancolía a causa del paso del tiempo, el peso de los recuerdos con la nostalgia por el primer amor adolescente o la presencia inevitable tanto de la enfermedad como de la muerte. Y a la vez hay un frecuente contraste de ese punto intelectual y de gusto por lo estético e incluso lo sublime (banda sonora con piezas clásicas, monumentos romanos y jardines barrocos...) con la vulgaridad y la superficialidad, con el sexo a veces más zafio y truculento o el asqueroso materialismo del que le sobra el dinero y solo tiene que preocuparse por cómo gastarlo, así como la pose en busca del ascenso o del reconocimiento social. Todo ello con el trasfondo de una ciudad Roma, un país, Italia, y un continente, el europeo que parece retratar de manera bastante clara: dictadura del dinero, corrupción política y degradación moral. El cine de la "vieja" Europa necesita películas como ésta, la única pena es no haberla podido disfrutar en versión original.