sábado, 6 de noviembre de 2010

Película "Freaks" (1932) de Tod Browning


Gracias a "La2", el segundo canal de la televisión pública española, anoche de madrugada pude disfrutar de nuevo de este gran film del a veces injustamente olvidado maestro del celuloide que fue Tod Browning (1882-1962). Aunque bien conocida por los cinéfilos y convertida en todo un clásico del cine, no voy a desvelar apenas su argumento, por si alguien que lea estas líneas aún no ha tenido el placer de verla. Es ésta, una de las mejores cintas filmadas por Browning, junto a su versión de "Drácula" protagonizada por el gran Bela Lugosi, "Muñecos Infernales/The Devil Doll" o "Garras humanas" con el también inigualable Lon Chaney. "Freaks" que en España se tradujo como "La parada de los monstruos" es una película que no deja indiferente y que es impactante para el espectador no avisado que la vea por primera vez. Recuerdo haberla visto en televisión por primera vez con unos doce o trece años y aunque, al principio me chocó mucho ver los cuerpos deformes o mutilados de algunos de sus protagonistas, mal llamados "monstruos" por los que hipócritamente nos llamamos "personas normales" y ese sentimiento pronto dejó paso a la gran humanidad y respeto con los que son tratados en esta magnífica película. El film comienza con un charlatán o presentador de un circo ambulante que nos presenta la historia de una bella malabarista que sin mostrárnosla a cámara se nos cuenta su historia en un gran "flashback" en el que se nos muestra una serie de acontecimientos que ocurren entre ella y el resto de los miembros del circo, muchos de ellos seres deformes y que derivan en un final dramático. Lo importante para mí, es el tratamiento de la historia, de una meticulosidad y concisión que rayan en la perfección argumental y el respeto a todos los personajes, sin prejuicios y con un profundo análisis de la "psique" humana, con todas nuestras grandezas y miserias. Los "monstruos" lo son en función de lo que los demás vemos en ellos, o más bien en ver sólo su aparienca y deformación física: enanismo, mujer barbuda, siamesas, extrema delgadez, personas sin todas o algunas de sus extremidades, etc., que se comportan como lo hacemos los demás, con sus esperanzas, ternura o crueldad, con la única diferencia de verse marginados o sometidos a burla o rechazo, incluso dentro del mundo de los artistas del circo, que les lleva a unirse y protegerse entre sí, como haría cualquier otro grupo humano, más si es minoritario y se ve atacado. Con todo ello el director, nos pone un espejo en el que mostrarnos nuestro propio interior, lo que pensamos o sentimos, ese rechazo aparente o primario puede transformarse en humanidad, como hacen dos de los personajes más interesantes de la película, que son una chica joven "normal" o un clown que tratan igual a sus compañeros "freaks" que al resto. Todo ello sin lecciones de moralidad y desde la más profunda consideración al género humano, desde lo más dulce a lo más cruel. Pocas películas han reflejado mejor todo ello que ésta, lo que la hace única e irrepetible. Nada más lejos de lo terrorífico o fantástico con los que se ha querido identificar a este inclasificable y muy "humano" director que fue el gran Tod Browning. Todo un lujo para el buen cinéfilo y una figura siempre a reinvidicar.

2 comentarios:

ciudadanomane dijo...

peliculón...

me encanta cuando "el tronco" se enciende el cigarrete.

por cierto, me mola el rediseño de tu blog!

Óscar dijo...

Esa escena es la leche. Me mola que te mole, rediseñarse o morir!