martes, 2 de agosto de 2011

Crisis alimentaria en el "Cuerno de África"

El África Oriental, sobre todo Somalia, Etiopía y Kenia están sufriendo una de las peores crisis de su historia. Con la palabra "crisis" no hablo de miles despidos por cierres de fábricas y/o empresas o bajadas en la prima de riesgo de un país, estoy diciendo que literalmente están muriendo millones de personas por hambre, sed y enfermedades debido a  la sequía, los conflictos y el aumento del precio de los alimentos, todo ello sin que la conocida como "Comunidad Internacional" parezca hacer absolutamente nada por remediarlo, al menos, nada coordinado o medianamente efectivo, son sólo algunas agencias de la ONU o bien ONG´s las que están denunciado estos hechos y actuando consecuente y responsablemente en la medida de sus limitadas posibilidades. Mientras el país más rico del mundo, los EEUU, aumenta su techo de gasto sin recorte de impuestos, la más descoordinada UE de la historia se debate balbuceante en intentar impedir los ataques especulativos a los ahorros de los países con euro más débiles o Japón intenta solucionar sus problemas internos derivados del Tsunami y de las consecuencias de la fuga radioactiva de la central de Fukushima, en niveles mortales cerca de sus reactores. ¿No son suficientes razones para indignarse y echarse a la calle el hecho de que haya riesgo de que mueran 9 millones de personas, 5 de ellas menores de 5 años? Acaso, ¿no es exigible a gobiernos que piensen menos en sí mismos y en los mercados y que ayuden a países y gobiernos más débiles? Si a España particularmente le interesa que piratas somalíes no secuestren a barcos nacionales en el Índico, ahora no puede mirar para otro lado cuando el origen de esa misma piratería es la pobreza y el desgobierno de Somalia en una profunda crisis política y económica desde hace casi 20 años. Si a la UE le preocupa la llegada de inmigrantes indocumentados o irregulares a sus países miembros, ¿no debería implicarse más en que los países africanos mejoraran su nivel de vida? Todo esto puede sonar a ingenuidad o palabras vacías pero cuando muere tanta gente al día no sirven ni la ironía ni la demagogia. El drama es y sigue siendo brutal y mientras no cambien nuestras conciencias individuales y colectivas, así como nuestros hábitos de vida y actuaciones en el día a día, exigiendo mayor responsabilidad ética a nuestros gobiernos, medios de comunicación, bancos, empresas y opinión pública, será difícil que las cosas puedan cambiar, y llevamos así desde el comienzo del verano...

1 comentario:

El escondite perfecto... dijo...

"El mayor castigo para quienes no se interesan por la política es que serán gobernados por personas que sí se interesan."

Esta frase la pongo porque como en el caso de las personas de Somalia, todos estamos bajo la sombra de la política, ellos hacen lo que les resulta más beneficioso sin contar con los demás que no sabemos ni la mitad de la mitad de lo que hacen.

El problema esque en muchos casos sus asuntos de puro egoísmo afectan a personas que no pueden defenderse por falta de medios y porque el resto de la sociedad tristemente tampoco hace nada. Como se suele decir, ojos que no ven corazón que no siente...y eso hace la mayoría, gira la cabeza y a seguir.

Pero honostemante me alegra ver que hay personas que no ignoran estos hechos y que en la medida de lo que pueden aportan su pequeño grano de arena.

MAV